EL DISCURSO PRESIDENCIAL
«Seguiremos trabajando incansablemente para conseguir las vacunas», aseveró Alberto Fernández

El presidente destacó el alcance sanitario, social y económico de las medidas durante la pandemia, y afirmó: «Si se cometen errores, la voluntad del Presidente es corregirlos de inmediato».

El presidente Alberto Fernández afirmó que el Gobierno seguirá «trabajando incansablemente» para conseguir vacunas contra el coronavirus y destacó que su administración encaró «el mayor operativo de vacunación de la historia argentina», al realizar ante la Asamblea Legislativa un repaso del año de la pandemia.

Con motivo de su discurso de apertura del 139° período de sesiones ordinarias del Congreso, Fernández reseñó que el Gobierno «dialogó y dialoga con diferentes empresas y países que fabrican vacunas», además de que facilita la «realización de ensayos clínicos de gran envergadura» para esos fines.

El Presidente resaltó asimismo que Argentina y México «producen juntos la vacuna de Oxford/AstraZeneca para todo el continente latinoamericano», a lo que se suma la participación del país en «COVAX, el fondo para la provisión organizada y solidaria de vacunas promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS)».

Fernández repasó que «desde fines de diciembre» el país recibe, a un ritmo menor al acordado «contractualmente», dosis de la vacuna Sputnik V provenientes de Rusia.

«En febrero recibimos vacunas de AstraZeneca y en los últimos días un millón de dosis de la vacuna Sinopharm, de China», dijo y añadió: «Sabemos que hay dificultades en la producción. Pero conocemos muy bien las dificultades que atraviesa el mundo por la escasez y por el egoísmo».

Si bien planteó que «hoy el 10 por ciento de los países acapara el 90 por ciento de las vacunas existentes», el mandatario aseguró que el Gobierno «seguirá trabajando incansablemente para conseguir vacunas».

«Hemos iniciado el mayor operativo de vacunación de la historia argentina, y vamos a avanzar semana a semana», subrayó.

Sobre ese punto, dijo que ese plan tiene «reglas muy claras» que se deben «cumplir», por lo que «si se cometen errores, la voluntad de este Presidente es reconocerlos y corregirlos de inmediato».

«Cuando se dijo que aquellas reglas habían sido transgredidas, me he encargado de recabar la información pertinente. Aún cuando en lo personal me causaran mucho dolor, tomé las decisiones que correspondían», dijo en referencia a las denuncias por irregularidades que derivaron en la salida de Ginés González García del Ministerio de Salud.

Al respecto, Fernández consideró que «ningún Gobierno de la tierra se puede arrogar el privilegio de no cometer errores, pero todo Gobierno sensible sí tiene la obligación de corregir esos errores para desterrar cualquier indicio de privilegio o falta de solidaridad».

«Un mundo con vacunas para pocos será un mundo más injusto y más violento», evaluó Fernández, y consignó que dialogó a ese respecto con otros países para «aunar voluntades para comprender que ningún país se salvará solo».

«Un mundo con vacunas para pocos será un mundo más injusto y más violento»

Sobre el rol de la oposición durante la gestión de la pandemia, recordó que cuando se dispusieron las medidas de aislamiento para «recuperar los hospitales públicos que habían sido abandonados», muchos dirigentes «firmaban solicitadas acusándonos de haber impuesto una ‘infectadura'», a lo que se sumó que otros referentes de ese sector «circularon por medios y redes sociales blasfemando contra la vacuna elaborada por el Instituto Gamaleya».

También apuntó que «otros fueron más allá y nos acusaron penalmente por envenenar a la población», en referencia a la denuncia motorizada por la exdiputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió.

Al recordar los inicios de la pandemia, Fernández afirmó que el Gobierno tuvo una «voluntad inquebrantable», tras lo cual expuso: «La lucha contra las consecuencias del coronavirus ha sido en todo el planeta más extensa de lo que inicialmente se pensó. Ni un solo día bajamos los brazos. Ni ante la inclemencia del contagio ni ante la crítica injusta».

«Incorporamos más de 4.000 unidades de terapia intensiva, lo que implicó un aumento del 47 por ciento en la capacidad instalada. Construimos 12 hospitales modulares en tiempo récord», enumeró el jefe de Estado.

Por último, aseveró que «de esta pandemia debe nacer un mundo mejor. Mi querido Papa Francisco siempre nos ha convocado a hacerlo. Es ahora o nunca. La Argentina tiene un horizonte. Trabajamos en la reconstrucción que podrá sentirse plenamente cuando hayamos controlado la pandemia».

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