Joven denunció despidos y maltratos en la planta recicladora de basura de Libres

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Noelia Benítez relató las denigrantes condiciones en la que deben desempeñar sus tareas los trabajadores, en medio de residuos patológicos y vidrios. Además de contar los maltratos a que son sometidos por parte de los responsables del funcionamiento de la planta. Audio: Noelia Benítez.

La ahora ex operaria de la planta de reciclado de residuos de Paso de los Libres, Noelia Benítez, estuvo esta mañana en los estudios de Ponele H Radio para denunciar que fue despedida arbitrariamente de ese lugar que depende de la Municipalidad.

Además, la joven de 20 años de edad relató las denigrantes condiciones en la que deben desempeñar sus tareas los trabajadores, que son integrantes de casi 30 familias del barrio “Las Palmas”, en medio de residuos patológicos y vidrios. Además de contar los maltratos a que son sometidos cotidianamente por parte de los responsables del funcionamiento de la planta.

La denuncia llegó a la producción del programa a través de la “Línea Abierta de Ponele H”, la cual a través de mensajería recibe las inquietudes de los vecinos libreños; tanto denuncias como anuncios.

En vivo y en directo por Fénix FM 95.9, Benítez dijo que trabajó durante un año, desde que se abrió, la planta que “está a cargo de la Secretaria de Desarrollo Económico (del Municipio)”, cuyo titular es el contador César Barés y los encargados de la planta son Matías Percuoco y Florencia Tofoletti.

“Estoy indignada porque el viernes (15 de marzo) Florencia Tofoletti y Matías Percuoco llegaron a mi casa y me despidieron injustamente. Me dijeron barbaridades. Quiero que las autoridades y el se or intendente vayan y vean el maltrato. Vi cosas y sé cómo maltratan a las personas en ese lugar”, expresó la joven. Quien aseguró no ser la única que se quedó sin trabajo pues “hace unos meses despidieron a dos más, injustamente”.

Según sus declaraciones, están desamparados y aislados en ese lugar ya que allí “nadie entra, ni las autoridades, ni la ART ni el sindicato de los trabajadores. La gente que está a cargo no puede seguir maltratando y dejar sin trabajo a muchas familias”, se quejó Noelia.

Requerida sobre un ejemplo del maltrato al que se refiere, la muchacha describió que “hay una cinta que no anda desde noviembre. Entonces nos hacen agarrar un lienzo y nos mandan obligados a la parte de atrás del galpón, donde esta toda la basura; en medio de vidrios, cosas con sangre e inyecciones con remedio que nos hincan”.

Conforme el relato de Benítez, los operarios de la planta recicladora no cuentan con el equipamiento ni la indumentaria adecuada para la delicada tarea. Y “todos los días tenemos que trabajar, aunque llueva. Todos mojados somos obligados a meternos en la basura, sino dicen que nos van a suspender y por cada día de suspensión nos descuentan 400 pesos; y estamos cobrando 4.500”.

Durante la entrevista, la ex trabajadora aseveró que “intenté hablar con Barés el viernes, le mandé mensaje porque es injusto cómo me echaron de ese lugar. Me dijo que me va a devolver mi trabajo y que vaya hoy, pero no me quiso atender. Le dijo al secretario que me haga escribir en un cuaderno que yo estaba saliendo de esa planta. Recién vengo de allá y no me quiso atender. Lee mis mensajes y sale de línea”, apuntó.

Asimismo, Noelia Benítez aseguró que los demás operarios “están con miedo de ser despedidos, porque cuando fueron a mi casa dijeron que iban a echar a todo el turno tarde; porque al Municipio no le da la plata y no alcanza para pagar a todos. Somos casi treinta familias las que trabajamos ahí”, aclaró.

“A nosotros nos corresponde ese trabajo porque vivimos de eso, nos rebuscamos del basural. Y si no trabajás en la planta no te dejan entrar, y nosotros vivimos de la planta y comemos de ahí. Lo que reciclamos llevamos para comer”, señaló.

“Barés me dijo que si seguimos hinchando va a mandar a cerrar la planta y a enterrar la basura, y que si es por él que se mueran de hambre todos los que trabajan ahí”, disparó la joven indignada.

En otro tramo, puso de relieve que “toda la vida vivimos de eso y ahora estamos trabajando en la planta. Todo lo que reciclamos se prensa y se vende, supuestamente a Entre Ríos. Nos dijeron que la plata de esa venta sería el 50% para nosotros y lo demás para el Municipio. Pero sólo nos dan 500 o 1.000 pesos”.

Y, además, mencionó que trabajan aún cuando llueve, y si se enferman o se cortan deben ir ellos mismos a curarse porque no tienen un vehículo a disposición. “Vendemos los pets a 1 peso para hacer una caja chica y pagar esos gastos”, remató.

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